Kimi Antonelli aseguró su primer campeonato mundial de Fórmula 1 en México, cuando aún quedaban cuatro rondas, y se convirtió en el piloto más joven en ganar el título. Su campaña incluyó una serie de actuaciones que demostraron no solo velocidad, sino también serenidad, resiliencia y una madurez cada vez mayor.

Para Filip Cleeren, la primera señal importante del desarrollo de Antonelli llegó en la apertura de la temporada en Melbourne. Después de sufrir un fuerte accidente de 25G durante los entrenamientos, el piloto de Mercedes se recuperó para clasificarse segundo, por detrás de George Russell. Una mala salida lo hizo caer al sexto puesto en la carrera, pero luchó serenamente para terminar segundo. Cleeren consideró que la reacción demostraba que Antonelli ya no era el novato inseguro visto durante parte de 2025.

Ewan Gale eligió el Gran Premio de Canadá, donde Antonelli entabló una lucha directa con Russell por el liderato. El duelo incluyó errores y varios momentos muy ajustados, pero Antonelli siguió atacando después de perder posición en pista. Aunque un fallo mecánico de Russell puso fin al enfrentamiento en la vuelta 30, Antonelli había demostrado que estaba preparado para desafiar directamente a su compañero de equipo, más experimentado.

Stuart Codling señaló Mónaco como el fin de semana en el que Antonelli combinó su estilo agresivo con una mayor precisión. En un circuito donde los pequeños errores pueden acabar con una carrera, consiguió la pole position y aseguró una quinta victoria consecutiva mientras afrontaba una presión constante. El director del equipo Mercedes, Toto Wolff, elogió la consistencia de los tiempos por vuelta de Antonelli y describió su actuación como extraordinariamente controlada.

Ed Hardy eligió Spa-Francorchamps como el momento en que Antonelli frenó el impulso de Russell. Después de que problemas en el coche le costaran resultados a Antonelli en Austria y Gran Bretaña, Russell había reducido la diferencia a 25 puntos. Antonelli respondió liderando dos sesiones de entrenamientos, logrando la pole y ganando la carrera tras adelantar a Charles Leclerc, pese a un coche de seguridad virtual inoportuno. Russell se clasificó quinto y abandonó tras un choque en la primera vuelta, lo que permitió a Antonelli ampliar su ventaja a 50 puntos.

Ben Vinel consideró que la victoria de Antonelli en Monza fue quizá su conducción más imponente. Al partir desde la 19.ª posición después de recibir una penalización en la parrilla por utilizar una nueva unidad de potencia, el piloto de Mercedes avanzó rápidamente entre el pelotón. Llegó al liderato en la vuelta 18, después se recuperó de un déficit en la parada en boxes y de una breve salida a la grava para alcanzar a Russell y ganar su carrera de casa. Su vuelta rápida fue siete décimas más veloz que la de cualquier otro piloto.

La actuación de Antonelli en Azerbaiyán fue considerada, en cambio, por Jake Boxall-Legge como una lección magistral de limitación de daños. Dañó su coche en la fase inicial de la clasificación y tuvo que salir desde la 16.ª posición, mientras que Russell parecía capaz de recortar considerablemente la diferencia en el campeonato. Antonelli evitó nuevos incidentes, adelantó con cuidado a sus rivales del centro del pelotón y aprovechó los periodos de coche de seguridad de la carrera para recuperar posiciones hasta entrar en los puntos. Finalmente, limitó la ventaja de Russell a 15 puntos en un fin de semana que podría haber resultado mucho más perjudicial.

Ronald Vording eligió el Gran Premio de Estados Unidos como la carrera más impresionante de Antonelli. Con el campeonato convirtiéndose cada vez más en el tema central del fin de semana, el piloto de 20 años ofreció una actuación completa y madura. Hizo una buena salida, mantuvo un ritmo excelente y evitó problemas con los límites de la pista, aparte de un incidente relacionado con Carlos Sainz. Su actuación tuvo lugar en el primer evento en el que podía haber asegurado el título, lo que demostró que la presión no afectó a su ejecución.

En conjunto, las elecciones de los redactores retratan una temporada construida sobre algo más que la velocidad absoluta. La campaña de Antonelli por el título estuvo definida por su capacidad para recuperarse de los contratiempos, soportar la presión de Russell, gestionar situaciones difíciles y combinar la agresividad de la juventud con un control cada vez mayor.

Fuentes: Autosport.