Ferrari abandonó el Gran Premio de México convencido de que había desperdiciado su mejor oportunidad de la temporada. Lewis Hamilton y Charles Leclerc comenzaron la primera vuelta en las posiciones delanteras, pero su lucha en las primeras curvas permitió que Max Verstappen y Red Bull aprovecharan la situación y se llevaran la victoria.
El director del equipo Ferrari, Fred Vasseur, afirmó que el incidente había cruzado una línea porque la pelea entre los pilotos había menoscabado el trabajo realizado en la fábrica del equipo para mejorar el monoplaza. Dijo que el problema no consistía simplemente en decidir quién tenía razón o quién estaba equivocado respecto a la posición en las curvas 4 y 5, donde Leclerc cruzó la pista y Hamilton se salió de la trazada.
En cambio, Vasseur se centró en las consecuencias más amplias para Ferrari. Describió el resultado como una falta de respeto hacia el equipo, sus socios y las 2.000 personas que trabajan en la fábrica. Ferrari, dijo, había estado en posición de conseguir un doblete, lo que hizo que la pérdida de la victoria fuera particularmente difícil de aceptar.
Hamilton también reconoció que ambos habían fallado a la hora de funcionar como un equipo. Dijo que las decisiones tomadas dentro del monoplaza afectaban a todas las personas que trabajaban entre bastidores y sostuvo que Ferrari podría haber evitado el incidente. Hamilton añadió que sería necesaria una conversación seria y algún tipo de medida para impedir que volviera a ocurrir.
Vasseur planea hablar con ambos pilotos antes de la próxima carrera en Brasil. Dijo que primero necesitaba tiempo para asimilar lo ocurrido, pero que el breve intervalo antes del evento de Interlagos ayudaría al equipo a resolver el asunto rápidamente en lugar de permitir que las tensiones aumentaran.
Los dos pilotos no parecían tener opiniones idénticas sobre la necesidad de una intervención importante. Leclerc dijo que hablarían sobre el incidente, mientras que Hamilton no estaba seguro de cuál era la mejor forma de proceder. Hamilton señaló que Ferrari actualmente no tenía reglas formales de actuación entre compañeros y dijo que algo debía cambiar, aunque no estaba convencido de que unas reglas escritas por sí solas resolvieran el problema.
Leclerc creía que Hamilton también había pilotado de forma agresiva y dijo que consideraba que las acciones del otro Ferrari se habían acercado al límite. Sugirió que la frustración de Hamilton podía estar dirigida no solo al incidente en sí, sino también a la forma en que se gestionó en las curvas 4 y 5, incluida la penalización.
Hamilton, sin embargo, sostuvo que Leclerc había iniciado un ataque innecesario mientras iba en cabeza. Admitió que había frenado tarde y se había salido de la trazada, ayudando a Verstappen a pasar, pero afirmó que el equipo podría haber conseguido cómodamente el doblete si la lucha no hubiera escalado.
El siete veces campeón también rechazó la idea de que la situación estuviera relacionada con la edad o la inexperiencia. Caracterizó el enfoque de Leclerc como una mentalidad en la que ganar importaba más que conseguir un buen resultado para Ferrari, y señaló una situación anterior en Silverstone en la que había decidido no arriesgarse a sacar de carrera a su compañero de equipo.
Por lo tanto, la reunión prevista por Vasseur abordará algo más que el incidente específico de la primera vuelta. El choque de México ha expuesto una tensión creciente y una falta de confianza entre los pilotos de Ferrari, y el equipo tendrá que restablecer la cooperación antes de que las carreras se reanuden en Brasil.
Fuentes: The Race.