El Autódromo Hermanos Rodríguez se erige como el recinto de mayor altitud en el calendario de Fórmula 1, a 2.286 metros sobre el nivel del mar. Esta elevación resulta en un aire más denso con menos moléculas de oxígeno por metro cúbico, lo que ejerce una considerable tensión sobre las unidades de potencia y específicamente sobre los turbocompresores. Para lograr la presión de sobrealimentación y el flujo de aire necesarios, los turbos deben girar significativamente más rápido que a nivel del mar, lo que conduce a temperaturas de operación más altas que desafían tanto el rendimiento absoluto como la fiabilidad de los componentes.

La temporada 2026 introduce una complicación crítica: la eliminación del MGU-H (Unidad Generadora de Motor-Calor). Anteriormente, este componente ayudaba a contrarrestar el retraso del turbocompresor proporcionando apoyo incluso en condiciones de ralentí. Sin él, los fabricantes enfrentan una tarea más difícil para gestionar el tiempo que tarda el turbo en alcanzar su régimen tras la aplicación del acelerador. El ingeniero jefe de Honda, Shintaro Orihara, señaló que, aunque las pruebas en banco sugieren un impacto mínimo en las condiciones de operación del motor, la ausencia del apoyo del MGU-H convierte al retraso del turbo en el tema más significativo en este circuito para todos los fabricantes.

Ferrari a menudo se considera favorito en México debido a su rueda de turbina más pequeña, que posee menos masa e inercia, permitiendo tiempos de aceleración más rápidos. Sin embargo, Honda ha luchado con problemas similares en carreras recientes, incluyendo Singapur, a pesar de introducir un nuevo turbocompresor a principios de la temporada. Si bien las contramedidas implementadas en Austin mostraron resultados positivos, Orihara enfatizó que las condiciones únicas de altitud en México presentan una prueba completamente diferente que solo puede evaluarse plenamente durante las prácticas libres.

Más allá de los desafíos de la unidad de potencia, los reglamentos técnicos de 2026 sobre aerodinámica activa han alterado cómo los equipos abordan la carga aerodinámica en este circuito. Históricamente, los equipos utilizaban configuraciones de alerones de alta carga similares a las usadas en Mónaco para compensar la densidad reducida del aire y el agarre. La aerodinámica activa ha eliminado en gran medida esta variación, obligando a los equipos a utilizar una única configuración de alerón que ofrece menos carga aerodinámica que en años anteriores. Max Verstappen destacó que, si bien la altitud normalmente permite elecciones compensatorias de alerones, las nuevas reglas significan que los pilotos ahora enfrentan un agarre significativamente menor.

La combinación de la reducción de carga aerodinámica de los coches de efecto suelo de 2026 y las limitaciones impuestas por la aerodinámica activa ha llevado a predicciones de que el circuito será extremadamente resbaladizo. Isack Hadjar describió las condiciones esperadas como "resbaladizas como el infierno". Si bien el asfalto recién repavimentado teóricamente se espera que proporcione un mayor agarre, esta variable permanece sin probar en simulaciones. Mike Krack de Aston Martin reconoció que, si bien la nueva superficie debería ayudar a compensar la pérdida del 20-25% en densidad del aire y carga, el circuito probablemente estará sucio durante la primera sesión, lo que dificulta predecir cómo evolucionarán los niveles de agarre a lo largo del fin de semana.

Fuentes: Autosport.