La debilidad del motor de Ferrari ha sido una limitación determinante en su campaña de 2026, pero también podría estar ocultando los avances logrados bajo la dirección del jefe del equipo, Fred Vasseur. Al SF-26 le ha costado igualar a sus rivales en las rectas, aunque ha mostrado un buen rendimiento en las curvas y en circuitos donde la tracción es más importante. Su desventaja en la unidad de potencia ha sido menos pronunciada en altitud, incluso en Ciudad de México.

Vasseur, que asumió el mando de Ferrari en 2023, afirma que el equipo sabía que estaba rezagado en el desarrollo del motor y esperaba que la primera temporada bajo el nuevo reglamento fuera difícil. Ha señalado el reto de seguir extrayendo rendimiento del coche pese a un déficit que no podía corregirse rápidamente durante la temporada.

La historia del desarrollo del motor es anterior a la llegada de Vasseur, y corregir un cambio de rumbo previo lleva tiempo. El hecho de que Ferrari reúna los requisitos para acceder a oportunidades adicionales de desarrollo y mejoras refleja su déficit en el motor de combustión interna. Vasseur también ha descrito como difíciles las decisiones relacionadas con esas oportunidades: los límites de recursos y presupuesto obligaron al equipo a sopesar las mejoras para 2026 frente al trabajo en la unidad de potencia de 2027.

Las mejoras del motor son especialmente costosas y tardan en validarse, a diferencia de algunos cambios en el chasis, que pueden aportar beneficios con modificaciones relativamente modestas. Ferrari introdujo dos actualizaciones limitadas de la unidad de potencia durante la temporada, mientras afrontaba el reto más amplio de preparar un motor más competitivo para 2027.

También hay señales de progreso en el chasis. Ferrari ha desarrollado el SF-26 a buen ritmo, y el coche parece competitivo en las curvas, aunque Vasseur advierte que no se debe atribuir el rendimiento a una sola área. Afirma que las decisiones del equipo se guían por los tiempos por vuelta y que la cooperación entre departamentos es esencial, aunque sus prioridades sean diferentes.

El trabajo de desarrollo se apoya en cambios en la estructura técnica de Ferrari. Loic Serra, fichado de Mercedes, empezó a trabajar en octubre de 2024 tras un largo periodo de espera. El coche de Ferrari de 2025 supuso un revés, pero el historial de mejoras posterior del equipo sugiere que ha avanzado en la identificación de un rumbo productivo. Vasseur señala que evaluar las mejoras se vuelve más difícil al final de una temporada, cuando las ganancias son menores y la puesta a punto del coche puede afectar cuánto rendimiento se hace visible.

El proyecto más amplio de Vasseur también incluye cambiar la forma en que Ferrari planifica y trabaja. Ha descrito al equipo como históricamente más reactivo que previsor y afirma que ha introducido procesos para mejorar la preparación y la planificación a largo plazo. Otra parte de su enfoque consiste en construir una cultura en la que el personal pueda tomar decisiones sin quedar paralizado por el miedo a las críticas.

Aun así, la campaña de Ferrari ha estado marcada por las tensiones entre sus pilotos, Lewis Hamilton y Charles Leclerc, y los resultados del equipo siguen por debajo de sus propias expectativas. Según la fuente, ha conseguido dos victorias hasta ahora en 2026 y siete triunfos en Grandes Premios durante el periodo de Vasseur al mando. Esos resultados dejan margen para las críticas, pero es difícil valorar por separado el desarrollo del coche y los avances del equipo sin tener en cuenta el déficit del motor y el tiempo necesario para corregirlo.

Hamilton ha expresado su confianza en que Ferrari pueda mejorar su motor de 2027 y, al mismo tiempo, aprovechar los cimientos del coche actual. El mandato de Vasseur aún no ha completado un ciclo de desarrollo: la debilidad de la unidad de potencia sigue siendo un obstáculo importante, y el equipo todavía tiene trabajo por hacer para convertir sus avances en resultados sostenidos.

Fuentes: The Race.